Es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de un estado de ánimo depresivo junto con una pérdida de interés o capacidad para el placer.

La persona que la padece, suele experimentar un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día; siente una disminución acusada del interés por casi todas las actividades, la mayoría de las cuales antes sí le producían placer.

En ocasiones, pueden producirse pérdidas o incrementos de peso significativos, al igual que modificaciones en la sensación de apetito. Es frecuente, por otro lado, la aparición de insomnio o hipersomnia, así como sensación de fatiga o de pérdida de energía.

La persona siente sentimientos de inutilidad o culpa excesivos e inapropiados, casi de forma continua, lo cual suele acompañarse de una disminución de la capacidad para concentrarse.

En ciertas ocasiones, este trastorno de depresión viene acompañado de pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida o intentos de suicidio.

Respondemos a tus preguntas

¿Qué es la depresión?
La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración, tal y como la define la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Es un estado pasajero o crónico?
La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente, y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.
¿Se puede diagnosticar?
Estamos ante un trastorno que puede diagnosticarse de forma fiable, pudiendo ser tratado por especialistas. Recuerda: un diagnóstico precoz nos proporciona unos plazos de curación más cortos.
¿La depresión puede afectar tanto a niños como a adultos?
La depresión afecta en igual porcentaje a niños, adolescentes y jóvenes como a los adultos. De hecho, según la OMS, en la última década se ha constatado un incremento de esta afección en los menores de edad.
¿Qué puede desencadenar una depresión?
Múltiples motivos:

  • Experiencias de pérdidas: seres queridos, desempleo, ruptura de pareja…
  • Situaciones conflictivas del entorno.
  • Traumas físicos o psicológicos.
  • Abuso del alcohol o consumo de drogas.
  • Mayor vulnerabilidad después del parto.
  • Los antecedentes en la familia de personas con depresión aumentan el riesgo de padecerla.
  • Etc.
¿Cómo sé si sufro un estado depresivo?
Existen diferentes síntomas característicos de la depresión, entre ellos:

  • Sensación profunda de tristeza y una pérdida de interés por la vida y lo que le rodea.
  • Desazón, ansiedad, alteraciones del apetito.
  • Insomnio. También en una minoría pueden presentarse hipersomnia, exceso de horas de sueño.
  • Persistente sensación de fatiga o cansancio.
  • Sentimientos autodestructivos.
  • Sensación de culpa permanente.
  • Alteraciones del pensamiento: ideas derrotistas, obsesiones…
¿Qué he de hacer si me identifico con alguno de estos síntomas?
Si piensas que puedes padecer una depresión, solicita ayuda profesional lo antes posible. No debes enfrentarte a ella en soledad. Tras la realización de un diagnóstico, se aplicará el tratamiento más adecuado.

Es básico no automedicarse ni seguir el consejo o ejemplo de otras personas que han sufrido situaciones similares. Algunos procedimientos alternativos, sugeridos por voces no especializadas, pueden afectar de forma muy negativa al proceso de recuperación en un estado depresivo.

¿Existe un tratamiento para la depresión?
Claro, el principal tratamiento contra la depresión es la psicoterapia, sola o combinada con un tratamiento farmacológico.

Existe un tratamiento adecuado para cada uno de los tipos de depresión y será el terapeuta el que diagnostique el tipo de depresión que padece y comience a aplicar el más idóneo para cada caso.

El tratamiento para la depresión consta generalmente de dos fases: la primera es intensiva, para hacer que los síntomas de la depresión desaparezcan, y la segunda es de mantenimiento. Recuerde que es muy importante ponerse en manos de un buen profesional.