+34 960 221 659 info@motyva.es

Pacientes laringectomizados

En nuestra sección de logopedia, cuando hablamos de trastornos de la voz, un apartado fundamental es el dedicado a los pacientes laringectomizados.

Dentro de nuestro compromiso por ofrecer información clara y accesible sobre las áreas que tratamos, hoy abordamos una situación de gran impacto vital: la laringectomía.

Paciente con laringectomía

Entender este proceso es clave tanto para los pacientes como para sus familias.

La laringectomía.

La laringectomía es una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación total o parcial de la laringe, el órgano donde se encuentran las cuerdas vocales y que conecta la faringe con la tráquea.

Esta cirugía es, en la mayoría de los casos, un procedimiento necesario para tratar enfermedades graves, principalmente el cáncer de laringe.

El resultado más inmediato y significativo de una laringectomía total es la pérdida de la voz laríngea, ya que las cuerdas vocales son eliminadas. Además, la respiración se modifica de forma permanente.

La tráquea se desvía y se aboca directamente al exterior a través de un orificio en la base del cuello, conocido como estoma. Esto significa que la persona deja de respirar por la nariz y la boca.

El desafío de la comunicación.

Afrontar la vida sin la voz natural es un desafío profundo, pero es crucial entender que la comunicación no termina aquí.

La pérdida de la voz (afonía) tras la cirugía no significa la pérdida de la capacidad de comunicarse. Es en este punto donde la intervención del logopeda se vuelve esencial.

El objetivo de la logopedia no es solo rehabilitar, sino enseñar y guiar al paciente en el aprendizaje de un nuevo método de fonación, adaptado a su nueva anatomía. El paciente debe aprender a ‘hablar de nuevo’, y existen varias alternativas eficaces para lograrlo.

Métodos de rehabilitación vocal en pacientes laringectomizados.

El logopeda especializado evalúa cada caso para determinar el método de sustitución de la voz más adecuado, trabajando en estrecha colaboración con el paciente y el equipo médico.

    1. La voz esofágica (o erigmofónica): Este método es uno de los más clásicos y consiste en enseñar al paciente a tragar aire, llevarlo hasta el esófago y expulsarlo de manera controlada.
      Al salir, este aire hace vibrar los tejidos de la parte superior del esófago, produciendo un sonido que luego se articula con la boca (labios, lengua, paladar) para formar palabras.
      Requiere paciencia y entrenamiento, pero permite al paciente hablar sin necesidad de dispositivos externos.
    2. Prótesis de voz (punción traqueoesofágica): Actualmente, es uno de los métodos más utilizados por su eficacia. Mediante una pequeña intervención quirúrgica (a veces realizada durante la propia laringectomía), se coloca una pequeña válvula o prótesis unidireccional entre la tráquea y el esófago.
      Para hablar, el paciente simplemente ocluye el estoma con el dedo; el aire de los pulmones se desvía entonces a través de la prótesis hacia el esófago, provocando la vibración de sus tejidos y generando sonido. La voz resultante suele ser fluida y funcional.
    3. Laringófono (o vibrador electrónico): Se trata de un dispositivo externo, electrónico, que el paciente coloca sobre el cuello o la mejilla. Al accionarlo, el aparato genera una vibración que se transmite a la cavidad oral.
      El paciente utiliza esta vibración como ‘sonido base’ y la articula con la boca para hablar. Es una opción que permite una comunicación rápida tras la cirugía, mientras se exploran o entrenan otros métodos.

Paciente laringectomizado

El enfoque integral en pacientes laringectomizados.

En centros como Grupo Motyva, entendemos que el abordaje del paciente laringectomizado debe ser multidisciplinar. El logopeda no solo se centra en la nueva voz.

La intervención logopédica abarca también otros aspectos vitales afectados por la cirugía. Se trabaja en la deglución, ya que la forma de tragar puede verse alterada, y en el manejo y la higiene del estoma, fundamentales para la correcta función respiratoria.

La respiración a través del estoma implica que el aire ya no es filtrado ni calentado por la nariz, por lo que se requieren cuidados específicos para evitar infecciones o sequedad.

El impacto psicológico de esta cirugía es considerable. Perder la voz y adaptarse a un cambio corporal tan significativo requiere un fuerte apoyo emocional, área en la que nuestros especialistas en psicología colaboran para facilitar la adaptación a esta nueva etapa.

Aunque el diagnóstico que lleva a una laringectomía es siempre un punto de inflexión, la rehabilitación logopédica ofrece alternativas reales y efectivas para recuperar una comunicación funcional y mantener una buena calidad de vida.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies