En las presentes circunstancias, cuando la situación nos obliga a permanecer en nuestras casas, muchas personas ven interrumpidas sus sesiones de Logopedia. ORTOFON quiere destacar su carácter de servicio al paciente ofreciendo una serie de ejercicios para diferentes patologías y trastornos que pueden realizarse desde el hogar. En esta ocasión, ofrecemos una serie de prácticas medidas de higiene vocal que acompañan a la terapia de voz.

Los objetivos principales de estas recomendaciones son fundamentalmente tres:

MEDIDAS PARA MANTENER UNA HIDRATACIÓN SUFICIENTE

RECOMENDAR UNA DIETA ALIMENTICIA

PAUTAS DE CONDUCTA EN RELACIÓN A LA VOZ

MEDIDAS PARA MANTENER UNA HIDRATACIÓN SUFICIENTE

La hidratación de nuestro cuerpo y en particular la de la mucosa de los pliegues vocales (cuerdas vocales) la mantendremos, ingiriendo la cantidad de líquido suficiente. Esta cantidad, se estima que está entre los 2,5 a 3 litros, diarios.

Los líquidos pueden administrarse a través de agua, refrescos (preferentemente sin gas), zumos, caldos etc. La forma de tomarlos es también muy importante. Con frecuencia esperamos estar en casa para tomar la mayor cantidad de líquido por la frecuencia de micción que conlleva. Esto es un error porque la eliminación del líquido arrastra con él, sales minerales que son muy necesarias para nuestras funciones.

Nosotros recomendamos la siguiente conducta: dejar en la mesilla de noche antes de acostarnos un vaso lleno de agua, de manera que nada mas despertar, lo tengamos fácil para poderlo beber, tomar el desayuno que se tenga por costumbre (café con leche, té, manzanilla, leche) y un zumo (el que mejor se tolere, naranja, piña, manzana etc.). De esta forma cuando se sale de casa de han tomado ya aproximadamente ¾ de litro de liquido.

Durante la jornada laboral o escolar (9h a 14h) se procurará estar ingiriendo agua en las cantidades que se quiera aproximadamente otros ¾ de litro. En la comida se beberá dos vasos (1/2litro). Durante la tarde se beberá 1/2litro (a cantidades pequeñas) y en la cena, un vaso de agua ¼ de litro. De esta forma, habremos llegado al límite de la ingestión de agua.

Para la higiene de las fosas nasales recomendamos lavar la nariz, dos veces al día, una por la mañana en la ducha y otra para acostarnos (lo haremos con cualquier producto salino o simplemente con agua del grifo)

CONDUCTA ALIMENTICIA

El principal objetivo de las recomendaciones, está basado en reducir o eliminar los alimentos que favorezcan el reflujo gástrico, impulsando el ácido hacia el esófago, laringe y faringe.

Se recomienda hacer cinco comidas poco copiosas, masticando varias veces los alimentos a un ritmo lento.

Por la noche se evitarán los alimentos flatulentos (coles, lechugas, alcachofas, etc.), los alimentos ácidos, (cítricos: naranja, mandarinas, kiwis, tomate, pomelos) y los alimentos fáciles de fermenta (dulces: pastas, pasteles, quesos fuertes, chocolate etc.)

A ser posible la cena se hará dos horas antes de acostarse y se evitarán los alimentos de larga digestión (carnes rojas, fritos, quesos fuertes pasteles).

La postura del reposo nocturno es muy importante, si a pesar de estas prevenciones dietéticas el reflujo persiste, se deberá dormir procurando ladear todo el cuerpo y elevar la cama de 15 a 20 cm o dormir con dos almohadas y consultar con el médico de cabecera para una posible administración de protectores gástricos.

MEDIDAS GENERALES DE HIGIENE VOCAL

Existen una serie de medidas de higiene vocal que de ser utilizadas evitaríamos muchas de las alteraciones y patologías que se producen con el mal huso vocal.

Vamos a enumerar algunas de ellas:

  1. Cuidar la postura: de pie buscando la máxima elasticidad de la columna vertebral. Evitar flexión, cabeza y cuello rectos con el mentón mirando al suelo, evitando tirar hacia arriba de él; los hombros bajan y se abren atrás y afuera; Rotación externa de brazos; laringe en suspensión. Una postura incorrecta produce: dificultades respiratorias (por mala posición de la columna vertebral), alteración en el mecanismo vibratorio (por menos elasticidad del sistema laringe), y alteración en las cavidades de resonancia (por crearse una mayor curvatura y por tanto mayores rozamientos).
  2. Evitar el sedentarismo, la perdida de flexibilidad. En el caso de tener una vida laboral que obliga a estar sentados, nos cambiaremos de postura cada 20 minutos y procuraremos andar aunque sea en pequeños espacios, al menos cada hora.
  3. Evitar el estrés, las emociones, las preocupaciones, las contrariedades que perturban el equilibrio mental y producen una mayor rigidez músculo – esquelética, sobre todo de la musculatura del cuello. En el caso de no poderlas evitar, debemos ser capaces de localizarlas y combatirlas por movilización, estiramientos y/o manipulación
  4. Ejercitar el ritmo respiratorio mediante ejercicios de gimnasia respiratoria de forma habitual. Los trabajaremos en espacios libres (ejemplo: en el coche dirigiéndonos al trabajo, en periodos de reflexión y lectura áfona en el trabajo, en tiempos de descanso).
  5. Evitar ambientes de humo y/o de polvo en suspensión. Cuando se ventila una habitación es frecuente que el polvo en suspensión aumente hasta que no se deposite. En los locales de recreo, copas, discotecas etc., se concentra mucho humo por lo que sería aconsejable que alguna de las veces que vamos al servicio laváramos la nariz y sobre todo no olvidaremos antes de irnos a la cama, del mismo modo que lavamos los dientes hacerlo con la nariz.
  6. Evitar hablar en ambientes ruidosos o demasiado grandes o con acústica defectuosa. Es necesario recordar que la gente es un estupendo absorbente del sonido.
  7. Cuidar el grado de humedad (lo ideal es 70-75%) y la temperatura del ambiente evitando sus cambios bruscos.
  8. Controlar la climatización artificial que disminuye el grado de humedad.
  9. Intentar hablar a distancia cercana, La intensidad es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia.
  10. Respetar el reposo nocturno: dormir 7-9 horas.
  11. Evitar hablar durante el esfuerzo físico ya que se da preferencia a la respiración para la captación de oxigeno versus la respiración fónica. Además el ejercicio aumenta la tensión muscular, lo que dificulta la elasticidad del aparato fonatorio.
  12. Evitar hablar durante la fatiga – cansancio físico o psíquico.
  13. Evitar discusiones animadas ya que aumentan la intensidad de la voz, su frecuencia, y el tiempo de fonación. A esto se añade el incremento de la tensión muscular en la región cervical y cuello.
  14. Evitar el consumo exagerado de excitantes: café, té‚ drogas.
  15. Evitar el consumo de tabaco y alcohol. Evitar la inhalación de otros tóxicos: disolventes, irritantes.
  16. Evitar el uso de fármacos anabolizantes (testosterona en la menopausia), fármacos contra la obesidad, anticonceptivos, astringentes…Especialmente, si no son regulados adecuadamente bajo riguroso control médico.
  17. Evitar forzar la voz en periodo de muda vocal. Abstenerse de cantar, o de realizar un uso profesional de la voz en este periodo (4-6 meses).
  18. Evitar hablar con catarro o ronquera.
  19. Procurar realizar medidas de desensibilización al frío: evitar cubrirse excesivamente.
  20. Regular la alimentación, especialmente antes de un esfuerzo vocal. La digestión acelera los movimientos respiratorios y dificulta el movimiento del diafragma por la plenitud gástrica. Además, las comidas picantes o irritantes disminuyen el tono muscular y enlentecen la digestión.
  21. Controlar diversos trastornos del aparato digestivo (aerofagia, hernias diafragmáticas, estreñimiento crónico) que dificultan la movilidad diafragmática, y alteran la mucosa de la C.V con la producción de ácidos.
  22. Controlar la gastritis, las ulceras-duodenales que favorecen el reflujo gástrico y secundariamente las laringitis de reflujo.
  23. Evitar la obesidad que dificulta la movilidad de la musculatura abdominal, por el acumulo de grasa. Asimismo, modifica la cavidad de resonancia: Faringe, velo del paladar, mejillas…..
  24. Controlar la reagudización de los procesos alérgicos. Evitar el contacto con los alérgenos: libros viejos, material acrílico, el polen…
  25. Controlar los trastornos del sistema útero-ovárico por las grandes repercusiones que tienen sobre la voz. La voz es un carácter sexual secundario.
  26. Evitar los abusos de voz en actividades esfinterianas.
  27. Evitar los deportes violentos que suelen acompañarse con la emisión de sonidos intensos y grandes tensiones musculares.
  28. Controlar y modificar la personalidad de forma que no tienda a ser impulsiva, excesivamente rígida o poco tolerante.
  29. Procurar realizar un calentamiento vocal antes de realizar un uso continuado de la voz.
  30. Procurar la funcionalidad nasal.

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