Respirar bien para hablar bien

En condiciones normales, nacemos con unos órganos y sistemas que nos permiten la emisión del sonido. Pero lo que entendemos por voz como medio utilizado por la persona para producir los sonidos de la palabra, tiene un significado y una intencionalidad y, por lo tanto, son conceptos que no pertenecen a una cualidad innata sino adquirida.

Respirar bien para hablar bien

Uno de los aspectos fundamentales que hemos de tener en cuenta a la hora de aprender a hablar bien es aprender a respirar. Es importante respirar adecuadamente para evitar cansancios inútiles. Aprender a respirar de forma correcta es una tarea que requiere de aprendizaje, ya que, como hemos indicado, la función vocal intencionada es adquirida.

La voz es comparable a un instrumento de aire. Y si bien podemos hacer sonar cualquier instrumento (una flauta, por ejemplo) si poseemos una capacidad respiratoria y un control muscular normal, no podremos hacerlo sonar bien si no lo conocemos. Por eso podemos afirmar que el uso de la voz es un arte.

Respiración vital y respiración fónica

La respiración vital es la que la que utilizamos para vivir y la respiración fónica es la que nos sirve para expresarnos y comunicarnos.

En una correcta respiración fónica el tórax y el abdomen han de actuar juntos. Ha de ser constante, sin paros ni interrupciones, y regulable a voluntad. En la respiración fónica es mucho más importante saber administrar el aire que tener gran capacidad pulmonar.

Cuando se detecta una respiración inadecuada, una buena valoración logopédica nos facilitará la información necesaria para corregir los errores que nos impiden respirar bien para hablar bien y, en consecuencia, entorpecen nuestra comunicación con el entorno.

Mª Teresa Estellés
Directora de Centros Ortofón

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